Aproximación al Paro Nacional colombiano 2021: recuperando la perspectiva de los habitantes del Distrito de Aguablanca de la ciudad de Cali

Protestas en Cali, Colombia: luchar por la dignidad, la paz y las juventudes

Semillero Derecho a la Comunicación
Pontificia Universidad Javeriana Cali

Según Defender la Libertad, una red de organizaciones que trabaja para denunciar las detenciones arbitrarias, la persecución judicial y la criminalización de la protesta social en el país, los primeros ocho días de paro nacional en Colombia han dejado 569 denuncias de abuso de poder, 15 víctimas de violencia sexual, 26 homicidios, 1180 detenciones arbitrarias y 40 agresiones a defensores de Derechos Humanos.
Sin embargo, Las cifras no alcanzan para dimensionar la atrocidad que se vive en el país. Por ello recurrimos a las voces de algunos líderes sociales del Distrito de Aguablanca en Cali, quienes presentan su percepción sobre la violencia, el desabastecimiento de alimentos y las implicaciones que tiene para sus comunidades el paro nacional. Los habitantes de este Distrito son testigos del conflicto armado colombiano, su efecto en los barrios, y muchos de ellos han padecido el desplazamiento forzado y la violencia armada en sus regiones de origen.
En la actualidad los marchantes del Distrito de Aguablanca encuentran en el paro una posibilidad para expresar sus demandas de justicia social. De ahí que la lucha por la dignidad, la paz y oportunidades de futuro para las juventudes constituya una discusión de primer orden. Según la Cámara de Comercio de Cali, a través del informe Ritmo Laboral, número 72 del viernes 30 de abril de 2021, la población desocupada entre enero y marzo de 2021 aumentó en 77,200 personas en comparación con el mismo periodo del 2020.
Muchos de los jóvenes que participan en el paro pertenecen a este segmento de la población caleña, sus demandas refieren al derecho a un futuro. Las protestas son proporcionales al olvido estatal al que han sido sometidas estas comunidades. Las protestas que hoy tienen como protagonistas a las juventudes responden al reclamo histórico de políticas integrales que favorecen la inclusión educativa y laboral, entre otras, en una región que afronta el desafío de la innovación en tiempos de la pandemia por Covid-19.
Las voces de los líderes de Aguablanca nos muestran la necesidad de salvaguardar la vida y los esfuerzos por preservar las convivencias en el marco del paro nacional.

Referencias
Cámara de Comercio de Cali (30 de abril de 2021). Ritmo Laboral.
Defender la Libertad (8 de mayo de 2021). Agresiones a la Protesta Social.

Créditos

*El texto fue desarrollado por estudiantes del semillero Derecho a la Comunicación.
*Producto sonoro realizado por estudiantes del medio digital Date Cuenta del programa de Comunicación de la Pontificia Universidad Javeriana Cali.
*La Infografía fue realizada por Sofía Marín Delgado y Daniela Tatiana Tobar Banderas, del semillero Derecho a la Comunicación.
* Con la asistencia de los profesores Carlos Andrés Tobar Tovar y Stephany Mercedes Vargas Rojas, investigadores del proyecto La construcción de la paz desde abajo y la justicia transicional: una aproximación a los procesos sociales agenciados por jóvenes de Afrodes para la reivindicación de los derechos de las víctimas del conflicto armado en la Urbanización Casas de Llano Verde, comuna 15 de la ciudad de Cali. Universidades: Pontificia Universidad Javeriana Cali, Fundación Universitaria Católica Lumen Gentium, Universidad del Valle.
*Con la colaboración de la profesora Melanie Lombard, profesora del Departamento en Estudios Urbanos y Planeación de la Universidad de Sheffield.

Fotografía tomada el 8 de mayo del 2021 en la Comuna 15 Urbanización Casas de Llano Verde, Distrito de Aguablanca, Cali. Mural en memoria de los jóvenes masacrados en Llano Verde el 11 de agosto de 2020.

¿Qué quieren los jóvenes afrocolombianos del Distrito de Aguablanca del paro nacional realizado en Cali, Colombia?: una aproximación desde el semillero de jóvenes de la Asociación Nacional de Afrocolombianos Desplazados, AFRODES

Semilleros Políticas Públicas y Derecho a la Comunicación 
Pontificia Universidad Javeriana Cali

Según la Organización Internacional del Trabajo (2020), uno de cada cinco jóvenes en el mundo entre 15 y 24 años, no está ocupado, no cursa estudios, ni recibe algún tipo de capacitación . En Colombia, las cifras para este grupo poblacional no son más alentadoras. En el 2020, 3.623.905 millones de jóvenes entre 14 y 26 años ni estudiaba ni trabajaba (DANE, 2021), esto es, casi el 33% de la población joven del país . Con la pandemia, la desocupación de personas entre los 14 y 28 años alcanzó un alarmante 23.5% y profundizó la precariedad laboral de 7,12 millones de jóvenes urbanos de menores ingresos (DANE, 2021). Adicionalmente, según UNICEF (2020) la pandemia de COVID-19 interrumpió la educación de más de 1.600 millones de niños y jóvenes en todo el mundo en el 2020.
Pese a que la preocupación mundial por el gran número de jóvenes que no tienen empleo, educación o formación, llevó a la adopción de la tasa NEET (Neither in employment nor in education and training – NEETs) como Objetivo de desarrollo sostenible (8,6) y como meta dentro de la AGENDA 2030, el país enfrenta enormes desafíos para implementar políticas públicas sociales que apunten a alcanzar este objetivo. En las últimas semanas, miles de jóvenes del país han sido los protagonistas de un paro nacional sin precedentes. Por ello quisimos escuchar a las voces de algunos jóvenes del Semillero de jóvenes de AFRODES del Distrito de Aguablanca en Cali, quienes en la primera línea de la protesta presentan pacíficamente sus expectativas con el paro nacional.
Estos jóvenes reclaman un mayor bienestar, garantía de derechos civiles y políticos, y mejores oportunidades para acceder a la educación básica, media y superior. Señalan que contar con una educación de calidad, es un factor clave para aumentar las posibilidades de inserción en el mercado laboral. Lamentablemente, son los jóvenes afrocolombianos quienes sufren los mayores niveles de privación en varios de los dominios de los indicadores de pobreza multidimensional en comparación con el promedio nacional: bajo logro educativo, rezago escolar, trabajo informal y analfabetismo (en las zonas rurales) (DANE 2019). A 2018 tan sólo un 14% de la Población Negra, afrocolombiana, raizal y palenquera informó tener algún nivel de formación en educación superior (DANE, 2019).
Las voces de los jóvenes afrocolombianos víctimas del conflicto armado en Aguablanca nos muestran las dificultades que enfrentan para vivir dignamente y reclaman una participación decisoria y no meramente consultiva en la gestión de las políticas públicas de educación, Cali AFRO, Juventudes y en instancias como el Consejo Nacional de Políticas Públicas de Juventud (CNPPJ).

Referencias
DANE (2019). Población negra, afrocolombiana, raizal y palenquera. 
DANE (Abril 2021). Mercado laboral de la Juventud, Trimestre móvil diciembre 2020 – febrero 2021.
International Labor Organization (2019). Young people, not in employment, education or training.
Organización Internacional del Trabajo (2020). Objetivo 8: Promover el crecimiento económico sostenido, inclusivo y sostenible, el empleo pleno y productivo y el trabajo decente para todos.

Créditos
*Producto sonoro realizado por estudiantes del medio digital Date Cuenta del programa de Comunicación de la Pontificia Universidad Javeriana Cali y los jóvenes de AFRODES.
*Infografía realizada por Sofía Marín Delgado y Daniela Tatiana Tobar Banderas, del semillero Derecho a la Comunicación.
* El texto fue realizado por los profesores Carlos Andrés Tobar Tovar y Stephany Mercedes Vargas Rojas, investigadores del proyecto La construcción de la paz desde abajo y la justicia transicional: una aproximación a los procesos sociales agenciados por jóvenes de Afrodes para la reivindicación de los derechos de las víctimas del conflicto armado en la Urbanización Casas de Llano Verde, comuna 15 de la ciudad de Cali. Universidades: Pontificia Universidad Javeriana Cali, Fundación Universitaria Católica Lumen Gentium, Universidad del Valle.
*Con la colaboración de la profesora Melanie Lombard, profesora del Departamento en Estudios Urbanos y Planeación de la Universidad de Sheffield.